Síndrome del túnel carpiano: qué es, síntomas y tratamiento
El síndrome del túnel carpiano es la neuropatía por compresión más frecuente. En esta guía explicamos qué es, por qué se produce, cómo se diagnostica con electromiografía y ecografía, y qué opciones de tratamiento conservador y quirúrgico ofrecemos en Brain & Spine Barcelona.
El síndrome del túnel carpiano provoca hormigueo, entumecimiento y dolor en la mano por compresión del nervio mediano en la muñeca. Detectarlo y tratarlo a tiempo evita la pérdida permanente de sensibilidad y fuerza. En Barcelona, nuestra unidad de cirugía del nervio periférico valora cada caso de forma individualizada.
¿Qué es el síndrome del túnel carpiano?
El síndrome del túnel carpiano (en inglés, carpal tunnel syndrome) es la neuropatía por atrapamiento más común. Se produce cuando el nervio mediano queda comprimido a su paso por el túnel del carpo, un canal estrecho situado en la cara palmar de la muñeca. Esta compresión interrumpe la conducción nerviosa normal y reduce el aporte sanguíneo del nervio, lo que origina los síntomas característicos.
El entumecimiento y el hormigueo suelen afectar a la mano y a la muñeca, aunque también pueden irradiarse hacia el antebrazo o la parte superior del brazo. Es una afección tratable, pero cuando se deja evolucionar sin tratamiento puede causar pérdida de sensibilidad y debilidad muscular permanentes.
Anatomía del túnel carpiano
El túnel carpiano es un conducto rígido formado en su base y laterales por los huesos del carpo y cerrado por arriba por el ligamento transverso del carpo (también llamado retináculo flexor). Por este espacio, que no puede expandirse, discurren nueve tendones flexores de los dedos y el nervio mediano.
El nervio mediano es responsable de la sensibilidad del pulgar, el índice, el dedo medio y la mitad del anular, y controla parte de los músculos que mueven el pulgar. Cualquier proceso que aumente la presión dentro de este espacio cerrado comprime el nervio contra el ligamento y desencadena la enfermedad.
Causas y factores de riesgo
En muchos casos no existe una causa única identificable. El síndrome aparece cuando se produce inflamación o aumento de volumen de los tejidos dentro del túnel, lo que eleva la presión sobre el nervio. Los principales factores de riesgo son:
- Movimientos repetitivos de la mano y la muñeca, o uso prolongado de herramientas vibratorias.
- Lesiones o fracturas previas de la muñeca que estrechan el canal.
- Factores hormonales y metabólicos: embarazo, hipotiroidismo, diabetes y obesidad.
- Enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide.
- Predisposición anatómica: un túnel carpiano más estrecho, frecuentemente hereditario.
- Sexo femenino y edad media de la vida, en los que la incidencia es mayor.
Síntomas
Los síntomas suelen comenzar de forma gradual e intermitente. Los más frecuentes son:
- Hormigueo, entumecimiento y sensación de quemazón en el pulgar, índice, medio y mitad del anular.
- Empeoramiento nocturno, que despierta al paciente y obliga a sacudir la mano para aliviar las molestias.
- Dolor que puede irradiarse hacia el antebrazo.
- Sensación de torpeza o de hinchazón en la mano y dificultad para tareas finas.
- En fases avanzadas, debilidad y atrofia de los músculos de la base del pulgar, con pérdida de fuerza de prensión.
Diagnóstico: electromiografía y ecografía
El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración neurológica que incluye maniobras provocadoras (signo de Tinel y test de Phalen). Para confirmarlo y graduar su severidad se emplean pruebas complementarias:
- Electromiografía y estudios de conducción nerviosa (EMG): miden la velocidad a la que el nervio mediano transmite los impulsos y cuantifican el grado de afectación. Es la prueba de referencia.
- Ecografía: visualiza el nervio mediano, valora su grosor y permite descartar quistes, tenosinovitis u otras lesiones ocupantes de espacio dentro del túnel.
- Resonancia magnética: reservada para casos seleccionados o atípicos.
Estas pruebas también permiten diferenciar el túnel carpiano de otras patologías, como la compresión de una raíz nerviosa cervical, que puede producir síntomas parecidos en la mano.
Tratamiento conservador
En las fases leves y moderadas se inicia un tratamiento no quirúrgico, especialmente eficaz si los síntomas llevan poco tiempo de evolución:
- Férulas nocturnas que mantienen la muñeca en posición neutra y reducen la presión sobre el nervio.
- Modificación de la actividad y mejora ergonómica del puesto de trabajo.
- Antiinflamatorios para controlar el dolor en brotes.
- Infiltraciones de corticoides en el túnel, que pueden aliviar los síntomas de forma temporal.
Cirugía: liberación abierta vs. endoscópica
Cuando el tratamiento conservador no controla los síntomas, o cuando ya existe debilidad, atrofia o afectación avanzada en el electromiograma, se indica la cirugía de liberación del túnel carpiano. El objetivo es seccionar el ligamento transverso del carpo para descomprimir el nervio mediano. Es un procedimiento ambulatorio que suele realizarse con anestesia local.
Liberación abierta
Se realiza a través de una pequeña incisión en la palma de la mano que ofrece visión directa del nervio y del ligamento. Es una técnica muy contrastada, segura y reproducible.
Liberación endoscópica
Emplea una incisión más pequeña por la que se introduce una cámara para seccionar el ligamento desde el interior. Suele asociarse a una recuperación funcional algo más rápida y menor molestia cicatricial. La elección entre ambas técnicas la realiza el cirujano según las características de cada paciente. Puedes conocer nuestras técnicas quirúrgicas y al equipo médico que las realiza.
Recuperación tras la cirugía
El alivio del hormigueo nocturno suele ser casi inmediato. La herida superficial cicatriza en unas dos semanas, periodo durante el cual se recomienda movilizar los dedos para evitar rigidez. La recuperación completa de la fuerza de prensión y de la sensibilidad fina es más progresiva y puede prolongarse de seis semanas a varios meses, sobre todo si existía atrofia muscular previa a la intervención.
La rehabilitación temprana de la mano y el seguimiento clínico optimizan los resultados. La gran mayoría de pacientes recupera una función normal y queda libre de síntomas, con tasas de éxito muy elevadas cuando la cirugía se realiza antes de que el daño nervioso sea irreversible.
Atención especializada en Barcelona
En Brain & Spine Barcelona valoramos cada caso de síndrome del túnel carpiano de forma individualizada, desde el tratamiento conservador hasta la cirugía de liberación. Atendemos en el Hospital el Pilar (Balmes 271, Barcelona) a pacientes nacionales e internacionales. Consulta nuestra unidad de nervio periférico para más información.
Preguntas frecuentes
¿El síndrome del túnel carpiano se cura solo?
En fases muy iniciales, los síntomas leves pueden mejorar con medidas conservadoras como las férulas nocturnas y la modificación de la actividad. Sin embargo, cuando la compresión del nervio mediano es moderada o avanzada, rara vez se resuelve de forma espontánea y suele requerir tratamiento médico o quirúrgico para evitar daño nervioso permanente.
¿Cómo sé si tengo síndrome del túnel carpiano y no otra patología?
El patrón típico es hormigueo y entumecimiento en el pulgar, índice, medio y mitad del anular, que empeora por la noche o al conducir y sujetar el teléfono. El diagnóstico de certeza lo confirma una exploración neurológica junto con un electromiograma (EMG) y, en casos seleccionados, una ecografía o resonancia, que permiten descartar una radiculopatía cervical u otras neuropatías.
¿La cirugía del túnel carpiano duele o requiere ingreso?
La liberación del túnel carpiano es una intervención ambulatoria que se realiza habitualmente con anestesia local y no precisa ingreso hospitalario. La mayoría de pacientes refieren molestias leves controlables con analgésicos durante los primeros días y vuelven a casa el mismo día de la operación.
¿Qué diferencia hay entre la cirugía abierta y la endoscópica?
Ambas técnicas seccionan el ligamento transverso del carpo para descomprimir el nervio mediano. La cirugía abierta utiliza una pequeña incisión en la palma y ofrece visión directa del nervio; la endoscópica emplea una incisión menor y suele permitir una recuperación funcional algo más rápida. La elección depende de cada caso y la valora el cirujano.
¿Cuánto tarda la recuperación tras operarme?
El hormigueo nocturno suele mejorar en pocos días. La cicatrización superficial requiere unas dos semanas, y la fuerza de prensión y la sensibilidad fina pueden tardar de seis semanas a varios meses en normalizarse, especialmente si existía atrofia muscular previa. La rehabilitación temprana de la mano acelera el proceso.
¿Puedo prevenir el síndrome del túnel carpiano?
No siempre es prevenible, ya que influyen factores anatómicos y hormonales, pero se puede reducir el riesgo con pausas regulares en tareas repetitivas, una ergonomía adecuada del puesto de trabajo, evitar posturas forzadas de la muñeca y controlar enfermedades asociadas como la diabetes o el hipotiroidismo.
¿El embarazo puede provocar túnel carpiano?
Sí. La retención de líquidos durante el embarazo aumenta la presión dentro del túnel carpiano y puede provocar síntomas, sobre todo en el tercer trimestre. En la mayoría de los casos se trata de forma conservadora y los síntomas remiten en las semanas posteriores al parto.
¿Qué pasa si no trato el túnel carpiano?
La compresión mantenida del nervio mediano puede provocar pérdida permanente de sensibilidad, debilidad y atrofia de los músculos de la base del pulgar, así como dificultades para tareas finas como abotonarse o sujetar objetos pequeños. Por eso es importante consultar de forma precoz.
¿Tienes síntomas de túnel carpiano?
Nuestro equipo de neurocirugía del nervio periférico en Barcelona puede valorar tu caso y orientarte sobre el mejor tratamiento, desde las férulas hasta la cirugía de liberación.